domingo, 26 de abril de 2015

# Bitácora 2: Devuelta a clases

Miércoles

8 de abril y Sábado 18 de abril

El miércoles 8 de abril, se llevó a cabo una actividad con la participación de 2 salones. Se trataba de una especie de competencia, en la cual competiríamos por demostrar quienes trabajaban mejor en conjunto. Este consistía en vaciar agua de un recipiente a otro, pero utilizando varios materiales. Sinceramente, no pensé que sería muy difícil lograrlo, pero para nuestra sorpresa, fue todo lo contrario. Empezamos proponiendo ideas simples, pero luego elaboramos algunas más complejas, de tal manera que lográramos participar todos. Lamentablemente nos dimos cuenta de cómo hacerlo muy tarde y además, el otro salón ya nos llevaba una amplia ventaja.
Perdimos en equipo, y de esta manera aprenderemos a entendernos y a complementarnos mutuamente. Lograremos sobrellevar nuestro proyecto de la mejor manera, y para ello pasaremos por situaciones difíciles, en donde tendremos que tomar propias decisiones, pensando en la comunidad. A pesar de no haber ganado, por las discusiones y por el hecho de no ponernos de acuerdo con las ideas, no nos daremos por vencidos, y demostraremos lo grande que puede ser el salón de 5to E.

Pensando en este momento, empezamos a realizar nuestras sesiones, sílabos, todo lo relacionado con el proyecto. La verdad es que me sorprendió el trabajo, el apoyo, y el compromiso que todos mostraban. Se realizó casi todo a tiempo, por lo cual  tuvimos una mejor planificación y por ende preparación. En mi caso, trabajando con mi grupo de 3ro de primaria, acordamos todas las ideas materiales que emplearíamos ese día; además, no hubo discrepancias a la hora de proponer ideas, pues se comunicó asertivamente, de tal manera que solo se “pulieron” ideas.

Tras una muy buena planificación de parte de mi grupo y de los demás grupos, nos dirigimos a Llanavilla, nuestro primer día de un nuevo comienzo. Partíamos con diferentes grupos, con diferentes materiales, planificaciones, diferentes coordinadores, incluso con diferentes propuestas, pero nuestros ideales se mantenían bien firmes, entre ellos el de trascender en los niños de Llanavilla.

Empezó el horario para realizar la clase y llegaron varios niños, pasamos lista y como siempre nos introducimos. Me acuerdo que apenas entre al salón, vi a un niño que se me hacía familiar, lo reconocí y me di cuenta que era un niño al cual le había enseñado ingles el año pasado. Lamentablemente, me enteré que había repetido y por ello no quería asistir al colegio. Me acerqué a él para saludarlo, e instantáneamente al verme me abrazó fuertemente, sentí realmente un sentimiento indescriptible en ese momento, me di cuenta que yo ya formaba parte de este niño, y que había trascendido en él. Este niño se llama Kennedy, y conozco gran parte de su historia, por lo que buscaré entenderlo y saber mucho más de él, ese es mi reto.

Tomamos las prácticas, y pudimos observar que constantemente los niños plagiaban, pero a pesar de ello, el nivel de plagio había disminuido a diferencia del año pasado. Sin embargo, lo mejor será emplear otra metodología para imponer más respeto, y fomentar la disciplina. Académicamente, algunos muestran todavía haber conservado lo aprendido el año anterior, pero otros continúan siendo traviesos. Por ejemplo, había un niño llamado Luis, que siempre distraía a los demás, y según lo visto en su examen no muestra un buen nivel de inglés, por ende buscaremos que logre tener un aprendizaje tanto experiencial como académico.

Terminada la sesión, Kennedy se acercó a mí y tímidamente me invitó un chocolate que tenía guardado, yo sin saber qué hacer, preferí que él se lo comiera, pero le dije, basta con que me muestres una sonrisa, para agradecerte. Entonces, sonrió y se fue corriendo. La verdad es que ese momento también me hizo sentir muy bien por este proyecto. Porque sé que a pesar de ser nuestro último año en el colegio, será el mejor de todos, y parte de esto es construir la Ciudad de Dios.

Objetivos que cumplí:

Comunicarse con afectividad: Logramos comunicarnos entre mi grupo con afectividad, por lo que con facilidad acordamos ideas. Además, no herí a nadie emocionalmente.

Organiza actividades: Planifiqué junto a mi grupo cada detalle de esta sesión y del sílabo anual.

Trabajar en comunidad: Juntos logramos realizar un buen trabajo ese día, y lo mejor de todo fue que, no hubo discrepancias, sino todo lo contrario.


Comprometerse y esforzarse: Desde el momento en el que noté falta de seriedad y disciplina, me comprometí a ser más estricto y para esto, trataré de mejorar este aspecto mío.

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