sábado, 22 de marzo de 2014

Jornada Ciudad de Dios



El día 8 de marzo los alumnos de cuarto de secundaria, tuvimos una reunión en el colegio, en la cuál luego de pasarnos lista, nos agrupamos con nuestras respectivas casas, pues de esta manera podía haber mas orden, y podríamos realizar bien las actividades previamente preparadas.

La primera parte de este "evento" se dio en la sala de audio visuales, donde empezamos con una oración, para que luego pudiéramos escuchar algunas experiencias de algunos profesores, uno de ellos fue el profesor Jesús Chavez, quien al parecer estaba un poco nervioso, pero empezó con su diálogo, el nos cuenta que estudió en el colegio Salesiano, en el cual tuvo diferentes sucesos, además nos dijo que admira a tres santos que eran muy especiales para él, de los que podemos resaltar a San Juan de Bosco, quien era el protector de los jóvenes. Al escuchar esta experiencia, busqué la verdad y actué con coherencia, para mostrar el debido respeto a nuestro profesor.

Luego Walter nos deleito con una hermosa canción la cuál al final todos la terminamos cantando, pues era muy pegadiza, aquí me comprometí y me esforcé para intentar cantar una canción, pues a mi siempre me ha dado vergüenza cantar en público. Finalmente se presentaron los alumnos de quinto de secundaria que participarían y los ex-alumnos de la promoción 2013, además de los profesores.

Después nos dirigimos a la cancha de fútbol para dar inicio a las actividades, la primera era de hacer una barra con coreografía, aquí cumplí con el objetivo de organiza actividades, pues en general tuvimos que mantener un orden para un buen trabajo grupal, aún así nos costó mucho pues nadie propuso ideas creativas, y es por eso que en nuestro turno no hicimos nada, pero gracias a que insistimos, tuvimos otra oportunidad, en donde hicimos algo no tan bueno, pero tan poco tan malo. Cabe mencionar que los profesores, también participaron en los juegos.
También realizamos otro juego en el cual había una tela de forma circular, que tenía los colores de todas las casas, la cual era agarrado por un cierto numero de miembros de las casas, y ellos debían impedir que cuando se lanzaran las pelotas, alguna de ellas entrara en los hoyos. En este caso lidere con inspiración, pues motivaba a mi equipo a seguir dando todo por nuestra casa, yo no jugué, simplemente alenté. Luego mientras un grupo de cada una de las casas realizaba este juego, los demás tenían que evitar estorbar, entonces empezó el siguiente juego, el cuál no entendía muy bien, pero se tenían que usar los brazos dedos y piernas.

Más tarde se dividieron las casas en grupos de a tres donde había al menos un alumno de quinto o un ex-alumno, en mi caso me toco con un ex-alumno, que se llamaba, Gabriel, el nos contó muchas cosas sobre Ciudad de Dios pero principalmente, que esto es algo único que no lo puedes sentir en otros lugares, y que cuando sepas la realidad de esas personas tú te sentirás obviamente mal, pero a la vez con muchas más ganas de ir y apoyar a todos ellos.

Mas o menos nos dieron 30 minutos para poder consumir un refrigerio, para luego continuar con las demás actividades. Nos dirigimos nuevamente a la cancha de fútbol para realizar el último juego, el que consistía en trabajar en comunidad, solamente que esta vez fue por salones, todos teníamos que agarrar y lanzar la pelota, desde un extremo de la cancha, al otro, para anotar un gol, solamente lo logró 4"D",  lamentablemente en una de las tres oportunidades, yo falle pero me tocó conocerme, aceptarse y superarme, con el apoyo de mis compañeros, pues nunca, me echaron la culpa, mas bien me alentaron a hacerlo mejor la próxima vez. Aún hayamos perdido, no interesó pues logramos trabajar en equipo, y si perdimos, perdimos todos juntos.

Para terminar Fray Elías Neira, nos hablo sobre "agarrar la pelota", lo cuál era muy difícil para muchas personas, y no solo recibirla, sino también lanzarla. Finalmente Piero dijo lo que cada salón haria durante todo este año en el proyecto Ciudad de Dios, y ese día lo terminamos todos rezando en comunidad. Creo que esto nos motiva más a dar lo mejor de nosotros, durante todo este año en el colegio al que asistiremos, además a pesar de ser nuevos en CdD seguiremos con esta tradición agustina. Fue en ese momento donde empecé a sentir con la iglesia, debido, a que rezamos en comunidad y claro, también porque concluimos nuestro día de participación en actividades de importancia global.