Me gustaría hablar sobre el sábado
21 de junio, día en el cual los niños del colegio de Llanavilla, vinieron a
nuestro colegio para poder experimentar nuevas cosas, como es el de conocer un
colegio más grande, en relación al suyo. La directora nos cuenta que en el
transcurso del viaje, muchos de los niñitos comenzaron a emocionarse pues veían
como era la ciudad. Nos dijo que gran parte de ellos nunca había salido de la
zona en la que vivían, por lo que se sorprendieron cuando vieron los edificios.
Apenas llegaron, los ordenamos en
fila a los niños, y nos fuimos en dirección al patio de inicial para poder
organizarnos y pasar lista. Luego nos movilizamos a la zona de verde de inicial
e hicimos algunos cortos juegos. Pero, los niños estuvieron haciendo desorden
en todo momento, por lo cual tuvimos que esperar a que se tranquilizaran para
poder continuar con la actividad. Yo comprendo que se pusieron de ese modo,
debido a que estaban en un lugar nuevo y estaban muy emocionados de saber que
más podían encontrar ahí. Cabe mencionar que para mantener el orden, un niño
llamado Jordan, comenzó a llamarles la atención a sus compañeros. Esto me hizo
pensar que aparentemente este niño tenía una buena conducta, pues era muy
disciplinario.
Después nos dirigimos al salón de
3° “d”, salón del profesor José Alayo, donde repartimos las prácticas dadas por
los niños. Asimismo les explicamos sobre lo que tenían que hacer para mejorar
sus notas. Especialmente me dirigí hacía Kenedy, y le explique que tenía que
esforzarse más para obtener mejores resultados, y creo que dio resultados, pues
no solamente esa pequeña charla que le día, le servirá solo a él, sino más bien
a ambos, pues me he dado cuenta de que estoy siguiendo mis propios consejos de
hacer la tarea previamente para no tener que un día antes hacer todo y
amanecerme.
Y como les prometimos nos fuimos
en dirección al tablazo, para jugar una “pichanga”, rápidamente dividimos a los
hombres en dos equipos, y yo jugué en uno de estos equipos. Lo malo, es que me
había olvidado que no teníamos pelota de vóley para las niñas, por lo que no
sabía qué hacer. Entonces, rápidamente me fui corriendo donde Valeria Mariño,
para pedirle que me prestara una pelota, y me dijo que la pelota estaba en el
salón de 4° “f”. Es por eso que tuve que correr aún más rápido para no perder
mucho tiempo, y que los niños se divirtieran. Llegué con la pelota y comencé a
jugar con las niñas. Jugamos vóley y básquet, y logré sacarles a todas ellas
una sonrisa, que a mi parecer fueron las más hermosas que había visto de ellas.
Finalmente, les repartimos las
loncheritas que habíamos preparado con anterioridad y ellos las disfrutaron. Lo
que también me sorprendido es que les dije que rezaríamos antes de comer y en
un momento a otro todos comenzaron a orar al mismo tiempo. Luego todos nos
agradecieron y abordaron al bus. Partieron y me sentí muy contento conmigo mismo,
pues había conseguido ser un amigo para ellos.
Objetivos que cumplí:
Comunicarse con asertividad: Supe cómo conseguir una pelota para que las chicas jugarán, además con el hecho de convencer a Valeria, empleé este objetivo.
Trabajar en comunidad: Esto se ve evidenciado cuando me reuní con mi grupo (comunidad), para trabajar el plan de clase. También cuando realizamos todo lo planificado en grupo, para que todo nos saliera como lo esperábamos.
Comprometerse y esforzarse: Cómo los niños estaban portándose muy mal, me comprometí a ser más estricto y me esforcé para lograrle, pues al final todos los niños terminaron haciendo caso a lo que les decíamos.
Organiza actividades: Al preparar con anticipación las actividades que realizamos ese día.
Conocerme, aceptarme y superarme: Aprendí que puedo ser como un líder y que puede en algunos casos llegar a ser muy preocupado por las cosas, pues quiero que todos este bien. Es más, me considero hasta perfeccionista, pero aun así me acepto como soy.
Sentir con la iglesia: Al momento en el que rezamos antes y al momento de comer.
Conocerme, aceptarme y superarme: Aprendí que puedo ser como un líder y que puede en algunos casos llegar a ser muy preocupado por las cosas, pues quiero que todos este bien. Es más, me considero hasta perfeccionista, pero aun así me acepto como soy.
Sentir con la iglesia: Al momento en el que rezamos antes y al momento de comer.
