miércoles, 23 de septiembre de 2015

A correr!

El día de la inaguración de las olimpiadas se corrió aproxiamdamente 10 km y en este recorrido se mostró mucha perseverancancia y compromiso por parte de todos nosotros. En algunos casos el físico no favorecía, pero la motivación se imponía al frente y servía para que nuestro organismo continuase.
En mi caso nunca tire la toalla y siempre me mantuve con el objetivo de llegar corriendo

martes, 15 de septiembre de 2015

# Bitácora 1: Fin de Llanavilla

Este sábado no fue un sábado cualquiera, fue el fin de un proyecto muy grande en el cual no solo buscamos enseñar, sino también aprender y generar mayores conocimientos a medida que desarrollábamos el proyecto. A lo largo de este se buscó principalmente trascender positivamente en los niños, pero no solo se logró este objetivo, sino que también crecimos como personas y aprendimos nuevas lecciones de vida. Forjamos valores en los niños, pero lo más importante es que les dimos esperanza, pero una esperanza de seguir sus sueños, inculcándoles una mentalidad siempre positiva y la alegría que siempre deben de demostrar.

Llegamos a Llanavilla muy felices y a la vez muy tristes ya que era la última visita que haríamos como estudiantes. Por ello no perdimos el tiempo y fuimos a nuestros respectivos salones. En mi caso, tuvimos un pequeño percance puesto a que el tema que tocaba que habíamos planeado y organizado iba ser uno muy complicado, por lo que decidimos elaborar un repaso de todo lo aprendido. Lamentablemente solo estuvieron presente 8 niños que a pesar de ser pocos se divirtieron al máximo en esta sesión. Es aquí donde conocí a un pequeño niño llamado Luis, el cual era muy gracioso y presentaba cualidades amigables. De igual manera vi en el a un chico muy capaz de hacer lo que él se propusiera y a la vez con bastante actitud, pero lo que más me gusto de él es que sabe cuándo cometió algún error y sabe también cuando disculparse. Esto me basto para entender que nuestra presencia no era por gusto, sino que significó mucho para los chicos de Llanavilla.

Tras acabar con la sesión de clase decidimos jugar “mata-gente”, y es aquí donde los niños mostraron una gran sonrisa. Simples gestos como esos nos vuelven felices, y es lo que buscamos lograr, poder establecer un gran lazo de unión fortalecido por la atmósfera de alegría que nos rodea. Me acuerdo perfectamente que tres niños se me acercaron y me dijeron: “Muchas gracias profesor”, lo cual me hizo sentir muy bien y muy augusto con lo logrado a través de estos dos años. Debido a ello pude conocer que soy una persona persistente y que siempre busca cumplir con sus metas, pero que en algunos casos se distrae con facilidad, por lo que tendré que aceptarme como soy y superar estas dificultades de mi persona.

A medida que se daba el proyecto empecé a pensar que el resto de colegios no contó con tanta suerte como para recibir este apoyo, por lo que me surgió la siguiente pregunta: ¿Es posible cambiar el mundo a través de acciones tan pequeñas como las de este proyecto? Sinceramente creo que si es posible ya que a partir de estos cambios se podría generar una cadena en donde distintas organizaciones, instituciones o colegios decidan participar en este gran cambio. Para ello se deberá trabajar conjuntamente, como equipo para poder lograr grandes cosa. En nuestro caso todos buscamos siempre participar y no quedarnos nunca atrás, por lo que el trabajo en comunidad está presente en todo el proyecto.


A través de Llanavilla aprendí grandes cosas, aprendí a liderar, a esforzarme siempre, a planificar, a nunca darme por vencido, a ser maduro, a tratar con niños, entre otras cosas. Y por ello no solo sirve para brindar “ayuda”, sino también para experimentar el amor incondicional hacia otras personas como Jesús nos dijo : “Amen a sus prójimos (…)”. Finalmente solo me gustaría mencionar una frase que me la dieron casi a inicios de año: “Pide a Dios que bendiga tus planes y ellos serán un éxito”. Es decir siempre Dios tiene planes para ti y sea cual sea este, tu siempre debes estar con Dios.