domingo, 5 de julio de 2015

# Bitácora 3: Ciudad de Dios en el San Agustín

¿De qué manera se puede mejorar el desarrollo de los niños en cuanto a la educación que recibe cada uno de ellos?

Diversión, amistad, respeto, unión y trabajo en equipo son simples palabras que conjuntamente pueden servir como herramienta de educación, donde se forje los valores de los niños, estableciendo un lazo muy fuerte entre ellos, que los ayude a crecer como personas a través de características propias de sus personalidades, donde el liderazgo debe estar presente para que se forme una comunidad donde existan momentos de diversión al igual que momentos donde haya sufrimiento. Por ello es que buscamos emplear esta metodología a través del curso de inglés para trascender positivamente en ellos y que puedan tener una disciplina bastante bien formada siguiendo un concepto adecuado de lo que vendría a ser las normas escolares.

Sin embargo, nosotros como agustinos también seguimos nuestro propio perfil, en el cual parte de nuestro aprendizaje sirve como beneficio para nuestro futuro, para asegurar nuestro desarrollo más que nada intelectual. Para esto se nos ocurrió una idea, al saber que los niños vendrían por segunda vez al colegio San Agustín. Decidimos realizar una especie de full-day, como “ensayo” de nuestro proyecto de financiamiento el cual se basa justamente en esta actividad, por lo cual tuvimos que organizarnos previamente para llevar a cabo este evento de aproximadamente 2 horas.


La organización es sumamente importante

Honestamente, no supimos comprometernos como debíamos (hablando de manera general); a pesar de ello, esta actividad salió mejor de lo esperado, dejando claramente un buen resultado en nosotros. Por ello, nos preguntamos ¿Hasta qué punto la improvisación puede formar parte de un proceso para desarrollar actividades? Siendo sinceros, la improvisación sirvió en esta ocasión, pero parte de ello fue gracias a la suerte que tuvimos ese día. Nos arriesgamos mucho, pero gracias a Dios todo salió bien; sin embargo, no debemos esperar a que algo salga mal para recién corregirnos. Por lo que a partir de este momento trataremos de mejorar este aspecto y fortalecerlo.


Los juegos pueden servir para trabajar en equipo

Antes que nada el grado de 4to de primaria ya había acabado su sesión con el salón de 5to F, por lo que vinieron muy angustiados y ansiosos de continuar divirtiéndose. La diferencia era que se encontraban muy impulsivos, por lo que tuvimos que realizar un pequeño partido entre ellos, en donde yo participé, y me di cuenta de la alegría que mostraban al jugar este deporte; pero al igual que en cualquier caso, también hubo cierta rebeldía por parte de los niños, quienes no hacían caso a las indicaciones que dábamos. Cuando llegó a completarse el grupo con los demás grados, empezamos en primer lugar a dividirlos  de manera aleatoria a los niños presentes, para luego dar inicio con las actividades que teníamos en mente. Hicimos un concurso de barras en donde tenían que escoger un animal para sus grupos que sería también parte del logo que harían más adelante. En estos momentos me di cuenta que ellos si se divierten con este tipo de juegos, a diferencia de nosotros que nos gustaba cosas más activas, pero ellos todo lo hacían con muchas ganas, esto también me da a entender que y de poder formar parte de esta actividad. Sin más que hacer se nos acabó el tiempo, por lo que rápidamente les dimos frutas como un pequeño refrigerio. Y cuando se fueron nos despedimos calurosamente. Entre ellos Renato y Carlitos me dieron un abrazo por lo que me sentí verdaderamente muy feliz, pues desde ahora sé que he trascendido en otros niños y sabré que me reconocerán de ahora en adelante.



(La vinculación con las experiencias se ve evidenciada durante la bitácora)