sábado, 21 de febrero de 2015

# Bitácora 3: Adiós "Aprende Contigo"

Martes 10 de febrero

Este día fue nuestra última visita al hospital del Niño, y puedo decir con mucha certeza, que pasé por una muy grata experiencia, en donde cumplí muchos objetivos, y logré una meta que me planteé desde el principio: El no hacer esto solo por obligación. Aprendí que lo más importante en todo este asunto, no es el hecho de adquirir puntaje o una constancia de tu participación como voluntario, sino más bien lo más importante es la experiencia que se vivió y que podemos considerarla como única, pues esos momentos junto a los niños, no fueron cualquier momento, fue algo mucho más confortante y más relevante, que no puede compararse con algo material, este es la alegría y todo lo relacionado a ella, pues a pesar de las partes “nerviosas” del voluntariado, todo terminó saliendo mejor de lo esperado al ser para el bien de los niños y hasta incluso de nosotros mismos.
Este día, partí muy decidido a terminar con este voluntariado de manera muy alegre, sintiéndome diferente a como empecé, pero con las mismas ganas de ayudar a los chicos a recibir educación. Me acuerdo que llegamos muy temprano, y con mucha rapidez preparamos todos los útiles y/o materiales a usar en esta actividad. Se nos entregó el fólder, y vi que decía dermatología, por lo que supe inmediatamente que conocería nuevas historias.

También me acuerdo que está muy angustiado y no sabía por qué, lo que si me acuerdo es que tenía un buen presentimiento de ese día. Las coordinadoras nos mencionaron el tema a tratar ese día, que vendría a ser la honestidad y la honradez, por lo que dependiendo de las edades realizaríamos diferentes cosas programadas. Para los pequeños se les daría un dibujo para pintar, y se les leería una historia. Por otro lado, para los más grandes se les daría un pupiletras con diversos valores, un dibujo para pintar y se les leería la historia, pero a diferencia de los pequeños, se les haría algunas preguntas sobre el tema.

Fue así como conocí a Ismael (5), a Bryan (4), a Ghyane (2) y a Vania (12). Originalmente, se me encargaron 5 en total, pero una chica llamada Daniela (8), ya había sido dada de alta. Entonces, empecé la dinámica con Ismael y con Vania. Primero Ismael decidió pintar mientras le contaba la historia, y Vania empezó realizando el pupiletras. Al llegar Bryan, de un baño, empecé la dinámica con él, pero con Ghyane no pude trabajar mucho puesto a que sólo tenía 2 años y no se desenvolvía muy bien, sólo le gustaba jugar con su mamá. Lo único que hice fue darle un dibujo para que coloreara, y ella lo aceptó con una gran sonrisa.

Al terminar con Ismael, se lo tuvieron que llevar a darle una ducha, entonces me dirige hacia Vania para ayudarle con la actividad. Cómo ella era grande, le dije si quería leer el cuento ella sola, para lo que terminó accediendo sin ninguna dificultad. Al finalizar, empecé con las preguntas, y ella argumentando muy bien sus respuestas, me respondiendo rápidamente. Creo que logré trascender en ellos, pues la mayoría entendió realmente el significado de estos valores.


Al final de la “sesión”, me di cuenta que Vania ya le habían dado de alta ese día, entonces le comuniqué a las coordinadoras, y me dieron un regalo que tenía que entregárselo a ella, entonces acabado el feed-back me dirigí a la sala de dermatología, y le entregué el regalo a Vania. Me acuerdo que su rostro mostró mucha alegría a través de su sonrisa, e instantáneamente de abrazó y me dio las gracias. Sólo me queda agradecer a esta asociación “Aprende contigo”, que me enseño lo importante que es el hecho de compartir y ser solidarios con los demás, y que una madre a pesar de haber perdido un hijo, puede cambiar la vida de muchas otras personas. Espero alguna vez poder regresar…

Objetivos que cumplí:

Comunicarse con afectividad: Les saqué una sonrisa a todos los niños, y la que más destacó fue cuando Vania recibió el regalo departe de la asociación. 

Trabajar en comunidad: Trabajé junto a Oswaldo, apoyándonos mutuamente para ejercer mejores actividades y dinámicas.

Comprometerse y esforzarse: Al igual que la vez pasada, me comprometeré a dar lo mejor de mi persona, para ayudar a los niños a que tengan educación, y para que se alegren aprendiendo.

Organiza actividades: Junto con las coordinadoras, planificamos esta actividad con anticipación, y ese mismo día se concretizó todo.

Conocerme, aceptarme y superarme: Supe que a veces no me suelto, pero a partir de ahora lo superaré y mejoraré


Sentir con la iglesia: Cada actividad que hacíamos las dejábamos en las manos de Dios y en las nuestras, porque juntos podemos hacerlo todo. 

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