sábado, 31 de enero de 2015

#Bitácora 1: Segundo día con Aprendo Contigo

Martes 27 de enero:

En un inicio fuimos al hospital del niño ubicado en la Av. Brasil con el fin de servir un pequeño desayuno más que nada a los parientes de los niños enfermos e incluso a los niños enfermos que esperaban por ser atendidos, pero al ver que no incluía planificación de actividades esta labor, preguntamos por algo más que pudiéramos hacer. Es así como conocimos la organización “Aprendo Contigo”, la cual se encarga de dar cortas clases a los niños hospitalizados con el objetivo de no perder clase y continuar con sus estudios.
Conocimos a la coordinadora, quién nos explicó más sobre las actividades que hacían, convenciéndonos finalmente de asistir a estos labores. Cabe resaltar que nos dio una seria de pautas que debemos seguir a partir de ahora todos los martes que vayamos, entre estos tenemos el lavado de manos con frecuencia, el uso de un mandil con el logo de “Aprende Contigo” y la rápida organización y preparación de materiales a usar.

El día martes 27 de enero se realizó por segunda vez la visita al hospital del niño, pero esta vez  a comparación del otro día llegamos muy temprano, por lo que escuchamos y entendimos bien todas las actividades planificadas. Asimismo, recibimos nuestros fólderes, en donde se nos da a conocer los niños que nos tocarían el presente día, y la sala en la que se encuentran, ya sea cirugía, traumatología, entre otras. En mi caso, esta vez me toco 6 niñas de diferentes edades, que se encontraban en la sala de traumatología, ellas se llaman: Luz (16), Jody (13), Treyssy (9), Andrea (10), Mirella (9), y Keiko (14).

Inicialmente me encontraba sólo preparando los materiales, pero me asignaron a un compañero aleatorio, este se llama Marco, quien realiza esta actividad social por pedido de su universidad, ya que estudia psicología. Marco a primera vista parece alguien que no se expresa con facilidad, y que solo viene para completar las horas que necesita, pero si lo llegas a conocer, te darás cuenta que es todo lo contrario, y que siempre busca sonreír a los demás. Personalmente, creo que le irá bien en el futuro pues cursa una carrera que le ayuda a expresarse más.

Enfocándonos en la “sesión” en sí, en primer lugar fuimos recibidos muy bien por las 6 niñas, y a simple vista vi 3 chicas muy activas, 2 muy tranquilas, y una muy tímida, sin embargo esto no afectó en mucho este día. Empezamos colocando las mesitas de cada una y repartiendo sus respectivas tareas, explicándoles ciertamente el contenido de esta. En ese momento pude apreciar que eran bastante trabajadoras, y que si necesitaban ayuda, la pedía sin temor alguno, eso me dio mucho gusto, ya que a pesar de encontrarse en el hospital, seguían esforzándose en todo lo que pudieran, en este caso, en sus tareas. Supervisaba y ayudaba a todas, empezando con luz, quién fue la primera en acabar, ella realiza bien sus trabajos y le gusta aportar muchas ideas. Además no tiene miedo de equivocarse, pues sabe que aprende más de sus errores.

Así también, ayude a Jody, quién me pareció una de las chicas que se desenvolvía con más facilidad, ella en ningún momento me pidió ayuda, pues prefería trabajar sola, sin embargo noté que no quería realizar manualidades, por lo que le propuse el reto de tratar de armar un cubo rubik, reto que logró culminar in ayuda. Finalmente traté de enseñarle a armar el cubo, y espero que haya entendido al menos la primera parte, pues me dijo que le gustaba este tipo de reto.

Además, ayudé a Keiko, Andrea y Mirella, quienes tenían casi las mismas cualidades, solo que Keiko y Andrea eran más calladas, y Mirella, era más de expresarse. Todas elaboraron sus manualidades con facilidad y fluidez, mostrando alegría que se notaba en sus sonrisas, y también en la de las otras chicas.

Por último, me acerqué a Treyssy, la más tímida de todas. Recuerdo que cada pregunta que le hacía, la respondía como 2 minutos después, sin exagerar. Desde un principio, supe que tenía que ayudarle más, porque no me lo pedía pero se notaba en sus ojos, es por eso que si le ayudé a completar sus tareas, y en su manualidad. Cuando ya había acabado, le propuse también el reto del cubo, pero a diferencia de Jody, no quiso aceptarlo, por lo que opté en leerle un cuento de las hadas, cosa que aparentemente le gustaba a Treyssy. Creo que sinceramente le gusto la lectura, al igual que yo disfruté de la compañía de todas y cada una de ellas, que me hicieren sentir bien conmigo mismo.

Al final todos regresamos de las salas con dirección a guardar todo, y dejar todo en orden. Llenamos los fólderes con las observaciones, y recibimos la explicación de la siguiente actividad a elaborarse la próxima semana, que vendría a ser sobre el cuento de “Hansel y Gretel”. Sólo me queda agradecer a la coordinadora por esta oportunidad de conocer nuevos estilos de vida, y también nuevas historias, puesto a que muchos de los niños vienen de otros departamentos del Perú, por lo que junto a la coordinadora, tenemos que preparar y planificar todas las actividades y manualidades.

Objetivos que cumplí:

Comunicarse con afectividad: Durante todo este día, me comuniqué con las niñas, de una manera correcta, sin herir sus sentimientos, y en todo momento haciéndolas sonreír.

Trabajar en comunidad: No me tocó trabajar con Oswaldo, ni con Sergio, pero trabajé junto a Marco, y nos llevamos bien, por lo que pudimos desarrollar las actividades sin algún obstáculo.

Comprometerse y esforzarse: Me comprometeré a dar lo mejor de mi persona, para que los niños pasen un buen momento junto a nosotros, y me esforzaré para lograrlo.

Organiza actividades: Planificamos actividades junto a la coordinadora, y aportamos ideas todos juntos, de tal manera que se elaboraron bien los trabajos y las manualidades, debido al buen aporte departe de todos.

Conocerme, aceptarme y superarme: Supe que tengo la mala costumbre de enfocarme solo en una persona, y eso creo que está mal porque todos tienen que ser atendidos de igual manera, es por eso que trataré de superar esta mala cualidad mía.


Sentir con la iglesia: Cada actividad que hacíamos las dejábamos en las manos de Dios y en las nuestras, porque juntos podemos hacerlo todo.

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