En este día tan glorioso, luego de mucho tiempo alejado de Llanavilla me sentí realmente muy emocionado por retomar nuestras clases de inglés. Lamentablemente solo podré ir a una clase más por lo cuál nuevamente volveré a extraños a mis alumnos. Pero dejaré por un momento esa preocupación, y me enfocaré en lo ocurrido en este día.
En primer lugar, debo afirmar que mi grupo no había tenido una previa reunión, por lo que no realizamos un buen plan de clase. Pero aún así no nos dimos la vuelta, sino más bien enfrentamos este nuevo reto de venir sin la preparación adecuada.
Eran las 12:00 y no había comido nada, y estaba nervioso pues no sabía que era lo que iba a hacer para dar la clase. Para nuestra buena suerte mi compañera Dyana, había traído fichas sobre diferentes profesiones por lo que me sentía un poco más aliviado, sin embargo, al ver que tendríamos mucho tiempo de sobra, quedamos en elaborar otra ficha sobre animales. De esta manera, ya podríamos dar inicio a una buena clase. Pero otro problema se presento, dos de mis compañeros pertenecientes a mi grupo no venían, y eso también me preocupaba, pero felizmente, llegaron justo a tiempo para partir.
A penas llegamos no se escuchaba nada de nada, y eso me parecía muy extraño. A penas entré me di cuenta de que solamente habían 5 niños (de diferentes grados cada uno). Aún así entré a mi salón y junto a Milagros y lo demás, decidimos ya tener todo listo. La primera niña que había venido era Treicy, y poco a poco vinieron más niños, hasta llegar a los 7. Empezamos la clase con una oración para dejar todo el trabajo en las manos de Dios. Luego repartimos las fichas preparadas por Dyana y usando la pizarra comenzamos a explicar como se escribía y cuál era la pronunciación de las profesiones, lo mismo hicimos con la ficha de los animales.
Después procedimos a jugar charadas con los niños donde al principio nadie quería participar, pero gracias a Diego, se rompió el hielo, y los niños comenzaron a participar, incluso Andrea que se veía triste y agotada. Pero debido a un simple juego se animó completamente. En este instante, noté que había mucho entusiasmo por parte de Jahiro, pues participaba constantemente y no le importaba equivocarse, simplemente le gustaba participar, y en mi opinión, esa es una muy buena cualidad para un niño que quiere soñar en grande.
A 5 minutos para acabar la clase, también noté otra cosa, Treicy no estaba participando para nada. Entonces decidí acercarme a hablar con ella, y a preguntarle por que no participaba. Ella simplemente atinó a contestarme no quiero, pero al ver en sus hojas otra cosa le dije para caminar y hablar un rato. Mientras caminábamos, ella no hablaba para nada, pero logré que contestara a mi pregunta. Me dijo que estaba muy cansada y aburrida, pues había estado en su colegio desde la 9:00 a.m., es decir estuvo 6 horas en el colegio estando sola y muy aburrida a la vez. Además me dijo que no había comido nada, ni que había almorzado, y que por eso no quería hacer nada. En ese momento recordé que había traído un keke para comérmelo en el camino de regrese, pero no lo pensé varias veces, y decidí dárselo. Recuerdo perfectamente que se alegró muchísimo, y con una sonrisa muy tierna me dijo: Gracias. Esa simple palabra me animó todo el día pues verdaderamente sentí algo muy extraño dentro de mí que no sabría como explicarlo. Solo me queda por decir que luego del abrazo que también me dio, sentí que algo cambó dentro de mí.
Objetivos que cumplí:
Lidera con inspiración: Como yo y Elías teníamos más experiencia en el grupo tuvimos que liderar la clase entera para poder lograr nuestro objetivo, que es el de trascender en ellos.
Comunicarse con asertividad: Cuando nos reunimos en grupo para ver cual era la mejor opción, dí mis ideas pero siempre de manera respetuosa y manteniendo un orden para no formar algún tipo de escándalo.
Trabajar en comunidad: Esto se ve evidenciado cuando me reuní con mi grupo (comunidad), para trabajar el plan de clase. También cuando supimos obtener la mejor solución para evitar tener tiempo de sobra.
Comprometerse y esforzarse: Al ver que no nos habíamos preparado lo suficiente, en el feedback propuse reunirnos con más continuidad y compromiso.
Organiza actividades: Como ya lo mencioné preparamos la sesión de ese día, pero la mayor parte fue improvisado.
Conocerme, aceptarme y superarme: Supe que puedo ser como un líder, y justo ese día logré demostrar hasta lo que puedo llegar, sin embargo decidí mejorar más como persona.
Sentir con la Iglesia: Antes que nada siempre se debe hacer la oración para poner todo en las manos de Dios, justo como sucedió.
Sentir con la Iglesia: Antes que nada siempre se debe hacer la oración para poner todo en las manos de Dios, justo como sucedió.


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